Conoce nuestro proyecto PAWSITIVE y se parte de el!
La moda lenta: crear con alma en tiempos de prisa
Cómo llegamos a que esta industria se convirtiera en una de las más contaminantes del mundo? La respuesta está en el modelo que dominó el mercado durante décadas: el fast fashion
Kmi Kstro G
1/6/20262 min leer


Hoy en día, nadie duda que la moda deba seguir un camino más consciente y sostenible. Pero hasta hace muy poco, esto no era una conversación común.
¿Cómo llegamos a que esta industria se convirtiera en una de las más contaminantes del mundo?
La respuesta está en el modelo que dominó el mercado durante décadas: el fast fashion, o moda rápida, un sistema basado en la producción masiva, a bajo costo y en muy poco tiempo.
Este modelo promueve el consumo constante: prendas que duran poco, cambian con cada temporada y se reemplazan sin pensar. Detrás de esa velocidad, se esconden costos invisibles, el desgaste ambiental, el uso excesivo de recursos naturales y las condiciones laborales precarias de miles de personas.
Estamos en un momento en el que ya no podemos ignorar que cada compra tiene un impacto, social y ambiental. Por eso, más que seguir modas, necesitamos detenernos a observar qué compramos, cómo se hizo y quién lo hizo.
La moda lenta, o slow fashion, nace como una respuesta a ese ritmo acelerado.
Es un movimiento que propone volver a lo esencial: crear con tiempo, con respeto y con propósito. Significa elegir materiales duraderos, valorar las manos que hacen posible cada pieza y apostar por un consumo más humano.
En la moda lenta no hay prisa, hay alma.
Cada proceso tiene su ritmo, y en ese ritmo está el valor.
En COCOROCO, cada pieza está pensada para durar.
Trabajamos con cuero 100% natural, cuidando su origen y respetando su proceso. Cada bolso, cinturón o accesorio está hecho a mano, uno a uno, con el tiempo y la atención que cada creación merece.
Creo profundamente en que menos es más: menos consumo, más historia; menos impulso, más conciencia.
Cada diseño busca acompañar la vida de quien lo usa durante años, no temporadas.
Así es como mi marca se une al movimiento del slow fashion:
desde la honestidad, el respeto por el oficio y la intención de dejar una huella más amable en el mundo.
Elegir una pieza hecha con calma no es solo una decisión estética: es una forma de conectar con el trabajo humano, de apoyar la producción local y de cuidar el planeta.
La moda lenta no busca llenar armarios, sino contar historias, y esa es, para mí, la verdadera belleza de crear.
Kmi Kstro G.
FEEL THE LUCK
Accesorios de cuero hechos a mano en MEDELLÍN - COLOMBIA
